Podés escribirnos a info@goldcosecurity.com o llamar al +54 9 11 7023 4151. Para incidentes que afectan la producción, el teléfono es el canal más rápido: un técnico de guardia responde en menos de 30 minutos durante horario hábil.
Qué cambia en la operación
Separamos los servidores que manejan datos logísticos del resto de la red corporativa. El resultado es una infraestructura donde un incidente en un sector no se propaga a las líneas de producción.
Cada área de la planta recibe políticas de filtrado específicas según su criticidad. Los equipos OT no se tocan con el tráfico administrativo, y el monitoreo se hace sin interrumpir la operación.
Un panel central muestra qué dispositivo habla con qué servidor y en qué momento. Cuando algo se desvía del patrón habitual, el equipo de seguridad lo detecta antes de que afecte la cadena de suministro.
Definimos protocolos de contención que aíslan el segmento comprometido sin detener las máquinas. La producción sigue, mientras el equipo trabaja sobre el nodo afectado.
Generamos informes periódicos que muestran el estado de la infraestructura, los accesos concedidos y los bloqueos aplicados. Documentación clara para quien toma decisiones y para quien responde ante una auditoría externa.
Trabajamos junto al personal de TI y de operaciones para que las políticas de seguridad no choquen con los procesos existentes. La implementación se adapta a la realidad de cada planta, no al revés.
Cuando una planta depende de la continuidad de su red, cada minuto cuenta. Por eso definimos canales directos, horarios de atención y un SLA claro para incidentes críticos, sin letra chica.
Podés escribirnos a info@goldcosecurity.com o llamar al +54 9 11 7023 4151. Para incidentes que afectan la producción, el teléfono es el canal más rápido: un técnico de guardia responde en menos de 30 minutos durante horario hábil.
Para fallas que detienen la operación, el tiempo de respuesta es de 30 minutos y la resolución inicial, de 4 horas. Para consultas de configuración o cambios planificados, el plazo es de 24 horas hábiles.
Sí. El servicio incluye monitoreo de los firewalls corporativos y de la infraestructura de servidores aislados. Si detectamos una anomalía en la segmentación de red o en los logs, abrimos un incidente y te avisamos antes de que afecte la operación.
Para clientes con contrato de continuidad, la guardia pasiva cubre noches y fines de semana. El tiempo de respuesta se extiende a 60 minutos, pero la línea telefónica sigue activa para emergencias que pongan en riesgo los datos logísticos.
Después de cada incidente mayor, preparamos un informe con la línea de tiempo, la causa raíz y las acciones correctivas. Lo revisamos junto a tu equipo de TI en una reunión de 30 minutos y queda documentado en el historial de tu cuenta.
Sí. Cada ticket tiene un nivel de escalamiento: si no recibís respuesta en el tiempo comprometido, el caso pasa al líder de soporte y luego al director de operaciones. El objetivo es que nunca quede un problema sin dueño.
Secuencia de implementación
Auditamos la topología de la planta, identificamos los puntos de conexión con proveedores y clientes, y mapeamos los flujos de datos logísticos que requieren aislamiento.
Definimos las zonas de confianza, separamos el entorno OT del administrativo y establecemos las reglas de tráfico que cada firewall corporativo debe aplicar.
Instalamos la infraestructura de servidores dedicados en un segmento de red independiente, con control de acceso por rol y registro de eventos continuo.
Ejecutamos pruebas controladas contra los firewalls y los servidores aislados para verificar que las reglas bloquean accesos no autorizados sin afectar la producción.
Activamos el entorno en horario de menor impacto, revisamos los primeros registros y dejamos el panel de monitoreo operativo para el equipo de TI de la planta.
A los treinta días ajustamos reglas según el tráfico real observado y entregamos un informe con recomendaciones para el siguiente ciclo de mantenimiento.
Cada despliegue sigue una secuencia fija que arranca con el relevamiento de la red y termina con la transferencia de la operación a tu equipo. Los plazos dependen del tamaño de la planta y de la cantidad de segmentos a proteger.
Inventario de activos, mapeo de flujos entre plantas y proveedores, y definición de los segmentos críticos. Entregamos un documento de alcance con los puntos de conexión y las reglas de acceso iniciales.
Definimos la topología de red aislada, las zonas de confianza y las políticas de firewall por cada segmento. El diseño se revisa con tu equipo de operaciones antes de tocar cualquier equipo.
Instalamos los servidores dedicados en rack, configuramos el almacenamiento y aplicamos el endurecimiento de sistema base. Cada equipo queda registrado con su inventario de hardware y firmware.
Desplegamos los firewalls corporativos, cargamos las políticas de filtrado y activamos la inspección de tráfico entre zonas. Probamos las reglas en un entorno controlado antes de pasar a producción.
Ejecutamos pruebas de penetración sobre los segmentos nuevos y verificamos que los datos logísticos no queden expuestos. Corregimos hallazgos y documentamos las excepciones aceptadas.
Entregamos la documentación de operación, capacitamos al personal de TI y activamos el monitoreo continuo. Durante los primeros 30 días acompañamos la operación para ajustar reglas según el tráfico real.